Mostrando las entradas con la etiqueta Prevención de adicciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Prevención de adicciones. Mostrar todas las entradas

sábado, 15 de enero de 2011

Descontrol juvenil: preocupa el aumento del consumo de alcohol a más temprana edad


Especialistas aseguraron que cuando llegan al hospital por intoxicación aguda de alcohol son casos de pacientes que vienen de sus casas sin haber pasado por la disco. Entre los 13 y 15 años hay un 65 por ciento de adolescentes que ya lo consumen. La falta de límites y controles de los padres

Una tendencia alarmante hay en el país debido a que los chicos arrancan a consumir alcohol cada vez a más temprana edad e incluso los casos de muchachos que llegan a los hospitales con un coma alcohólico se da antes de ir a los boliches, o sea en la previa.

"Muchos de los casos de intoxicación aguda por ingesta de alcohol que atendemos en la guardia son casos de chicos que vienen desde sus casas, no del boliche", explicó Ana María Girardelli, jefa del servicio de Toxicología del Hospital de Niños de La Plata a diario Clarín.

La especialista sostuvo que hay una falta de control en los padres, quienes "se preocupan mucho más por drogas ilegales que por el alcohol, y éste puede tener un alto riesgo para la salud y la vida".

Hace algunas semanas se hizo la encuesta Mundial de Salud Escolar y sobre un total de 1.980 alumnos de entre 13 y 15 años, los resultados indicaron que ya a los 13 años ya tomó alcohol el 30 por ciento de los chicos, a los 14 un 50% y a los 15 un 65.

Por su parte, Fernando Zingman, coordinador del Programa Nacional de Salud Integral en la Adolescencia, la ecuación de los chicos ahora es "más cantidad de alcohol en menos cantidad de tiempo para lograr mayores efectos".

En tanto, hubo otra encuesta de la Fundación Proyecto Padres que informó que uno de cada tres adolescentes empieza a hacer la previa entre los 12 y los 14 años y sólo el 4% lo hace a partir de los 17 años.

Para más de la mitad de los chicos la previa forma parte de "un momento de diversión y encuentro con amigos" y para ello los especialistas afirman que es fundamental el control de las bocas de expendio y el rol de los padres.

Por último, indicaron que para los adolescentes "sin la previa no se puede acceder a cierto mundo relacionado con la diversión y la interacción con otros chicos. Y quizás la razón por la que toman alcohol sea justamente que son muy chicos y no están preparados para ese mundo".

Fuente: Infobae

miércoles, 26 de agosto de 2009

Comunicado sobre la despenalización - Sacerdotes para las villas de emergencia

Ante el fallo de la Corte Suprema de Justicia del día de hoy, quienes integramos el Equipo de Sacerdotes para las Villas expresamos a continuación nuestra humilde opinión, que ratifica plenamente aquellas reflexiones que se hicieran públicas. Leer más

lunes, 1 de junio de 2009

Cómo hablar con los hijos sobre las drogas


La información es una estrategia fundamental en la prevención del consumo de drogas. Es importante hablar con los hijos y fomentar la comunicación y el diálogo, ya que todas ellas son armas preventivas con un valor fundamental para la toma de decisiones.

Pero la información por sí sola, siendo un instrumento necesario e importante al servicio de la prevención, no es suficiente, ni siquiera constituye la base fundamental de la actuación de padres y madres.
Para que una información concreta influya en un comportamiento, ésta debe englobarse en un proceso activo de aprendizaje. Hay que reforzarla desarrollando en nuestros hijos actitudes críticas respecto a los consumos; haciéndoles pensar más que diciéndoles lo que seguramente ya conocen; fomentando su capacidad de decidir y de valorar los riesgos que conlleva el uso de las drogas.
Ejemplos: ¿me divierto más cuando bebo?¿por qué asociamos el alcohol a la diversión? Realmente ¿sirve para ligar? ¿por qué se fuma aún sabiendo que es malo?¿me gustaría que mi hermano pequeño tomase pastillas?

Este objetivo sólo es posible si...

Existe un clima familiar adecuado que facilite una comunicación abierta, bilateral y sincera y que invite a consultar dudas y exponer experiencias sobre éste y otros temas. Si no hablamos con nuestros hijos habitualmente, si no les conocemos, si no tenemos espacios para la convivencia, si censuramos pensamientos y temas, es difícil poder abordar esta materia con naturalidad.

Los padres podemos mantener nuestra capacidad de influencia, lo cual se consigue respetando las opiniones ajenas y ofreciendo una información válida y veraz. Tenemos que escuchar atenta y respetuosamente las opiniones de nuestros hijos, lo que no significa que aceptemos dichas opiniones.

Los padres podemos sentirnos seguros. Para ello tenemos que estar informados sobre las nociones básicas de las drogas y sus consumos, sin que esto signifique que debamos ser expertos en la materia. Podemos admitir el desconocimiento sobre alguna cuestión, proponiendo la búsqueda conjunta de información sin perder seguridad en nosotros mismos.

Evitemos los interrogatorios, a favor de un diálogo bilateral. Para ello conviene rechazar las preguntas cerradas (¿quién?,¿a qué hora?, ¿cuánto?,...) y optar por preguntas que inciten a la reflexión (¿cómo te sientes?, ¿qué pensaste en ese momento?, ¿cuál es tu opinión?,...). Junto a estas preguntas intercambiar informaciones, comentarios y opiniones personales.

Para informar a nuestros hijos sobre las drogas debemos tener en cuenta:

¿Cómo hablar sobre las drogas en función de la edad? Fundamentalmente, ante la demanda explícita por su parte o cuando intuyamos que tienen interés por conocer. También podemos aprovechar momentos propicios para una intervención (programa de TV, situación de consumo en la calle,…). Ahora bien, conviene evitar lanzar mensajes de forma continuada e indiscriminada ya que los mensajes repetitivos pierden eficacia.

Cuando los hijos son pequeños pero ya están en Primaria, es normal que nazca el interés por las drogas socialmente aceptadas, sobretodo, el alcohol y el tabaco. Es un momento en el que no procede informar sobre otras sustancias a no ser que la situación lo requiera.

Lo importante es responder siempre ante sus demandas. Los padres debemos mostrar una total disponibilidad para atender cualquier pregunta o cuestión y no rechazarlas incluso en situaciones comprometidas. Siempre que sea posible, hay que elegir momentos adecuados, sin tensiones ni interrupciones.

Cuando son adolescentes o jóvenes, es conveniente dialogar sobre las drogas, sus efectos, los motivos por los que la gente los consume,... de forma natural y continuada en las relaciones cotidianas. No intentar agotar el tema en un solo día. En este momento , ya se pueden abordar las otras sustancias, siempre y cuando hayamos detectado la necesidad de saber o le sean cercanas.

¿Cómo debemos hablar de drogas? ¿Con qué tipo de mensajes?

Mostrando una actitud clara y firme de rechazo al consumo , especialmente en menores de edad.

Adecuando los contenidos a la edad, la madurez, la capacidad de comprensión, la experiencia previa, las expectativas y las circunstancias concretas de la persona que demanda la información.

Respetando sus puntos de partida : para que resulte válida la información, debemos partir de lo que ellos conocen, de su experiencia, de sus ideas erróneas (que manejan como ciertas), de lo que quieren saber y de su percepción personal del tema.

Con información objetiva, veraz y realista. Evitando dramatizar, amenazar o exagerar sobre los efectos de las sustancias. Tampoco es conveniente banalizar los consumos o ciertas formas de los mismos.

Dando la información ajustada, no más de la necesaria.

Destacando las ventajas del no consumo frente a enfatizar los inconvenientes del consumo.

Usando mensajes cortos, sencillos y claros, que incluyan ejemplos cercanos al estilo de vida familiar. Evitando mostrar situaciones extremas y poco comunes para enfatizar los riesgos del consumo.

Utilizando un lenguaje sencillo , sin tecnicismos, ni palabras de argot .

Fuente: Curso Virtual "En Familia"