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jueves, 19 de agosto de 2010

Escuela primaria, la desigualdad de los aprendizajes


La Unesco de Buenos Aires, el Instituto Internacional de Planeamiento Educativo (IIPE) y la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) han llevado adelante una investigación destinada a conocer los logros del aprendizaje de los alumnos de escolaridad primaria en dieciséis países de nuestro continente.

El trabajo realizado se ha concretado en una publicación titulada Atlas de las desigualdades educativas en América Latina . Con el apoyo de un valioso material ilustrativo, el texto informa sobre la metodología del estudio cumplido y establece un cierto ranking en función de los resultados alcanzados por la enseñanza en los distintos países de la región.

Las desigualdades aquí consideradas se ubican en el plano de los aprendizajes, aunque haya referencias al papel que juegan factores extrapedagógicos. En el contenido del Atlas, se plantea una pregunta clave: la generalización de la escolaridad primaria actual, ¿significa realmente la apropiación del conocimiento por los alumnos?

El texto aclara que, salvo Honduras, Guatemala, Nicaragua y El Salvador, en las restantes naciones de América latina la enseñanza primaria alcanza un nivel satisfactorio de desarrollo. Ese juicio positivo no es suficiente, pues importa apreciar si los aprendizajes se consolidan en la medida en que lo hacen suponer planes y programas.

Para definir el interrogante central se eligió trabajar con los grados 3º y 6º como reveladores de la respuesta buscada. En ellos se administraron pruebas de Matemáticas consistentes en problemas simples y complejos, según requiriesen sólo la información de los enunciados y la aplicación de relaciones directas o bien el enunciado necesitase de interpretación y la solución no siguiese un camino rutinario. Los resultados registrados permitieron agrupar a los países.

En un primer lugar, Cuba, cuyos alumnos llegaron hasta un 80 por ciento de respuestas correctas. En segundo término, con un 60% de soluciones acertadas: Chile, Costa Rica, México y Uruguay. A continuación, con 50 por ciento de respuestas correctas, la Argentina, Brasil, Colombia y Perú. Por debajo de ese porcentaje estuvieron Ecuador, Guatemala, Nicaragua, Panamá y Paraguay. El cuadro se ha cerrado con la República Dominicana, cuyos alumnos dieron soluciones correctas entre el 19 y el 40%.

Al referirse al estudio presentado, la directora del IIPE, Margarita Poggi, destacó, además, la importancia de los componentes del contexto social, económico y cultural, sin omitir desde luego la influencia de la calidad de la escuela y el docente.

Su conclusión fue sólida: "Resulta necesario volver a poner en la agenda de las prioridades a la escuela primaria, ya que el déficit que aquí comienza se vuelve difícil de sobrellevar". Asimismo, subrayó la deuda pendiente en la región con relación al nivel secundario, todavía sometido a problemas frustrantes de repitencia y abandono de las aulas. En suma, un trabajo que actualiza la realidad educativa latinoamericana, muestra algunas de sus fallas y propone caminos por seguir.

La Nación

jueves, 21 de mayo de 2009

Día Mundial de la Diversidad cultural para el Diálogo y el Desarrollo



Mensaje del Sr. Koichiro Matsuura, Director General de la UNESCO, con motivo del
Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo 21 de mayo de 2008

Para celebrar la Declaración Universal de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural, que la Organización proclamó en 2001, desde hace seis años se viene organizando el Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo.

Un año más, este hito nos ofrece la oportunidad de evaluar nuestra capacidad de promover, a partir de una base normativa hoy día coherente, una visión de la cultura integrada en las problemáticas del desarrollo, la innovación, el diálogo y la cohesión social.

De las siete convenciones internacionales promulgadas por la UNESCO para reforzar la diversidad cultural en el mundo, las más recientes, ya ratificadas y en vigor, inician ahora su fase operativa. Este es el caso, en particular, de la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de 2003 y de la Convención sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales de 2005, que vienen a coronar la Convención para la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural de 1972.

Henos aquí al final de un ciclo, al que sucede otro más operativo, más concreto. Esta nueva coyuntura nos hace pasar del derecho al hecho y nos invita a demostrar, a partir de los principios universales consagrados en nuestros instrumentos normativos, que la diversidad cultural es efectivamente una fuerza motriz del desarrollo sostenible y, por ello, un instrumento decisivo de lucha contra la pobreza.

Se trata de un envite decisivo para la comunidad internacional, pues la cultura, a diferencia de la educación, no figura como tal entre los objetivos de desarrollo del Milenio, pese a que es indispensable para la consecución de éstos, como justamente recuerda la Declaración del Milenio.

La diversidad cultural no se decreta, sino que se observa y se practica. Por ello, el propósito de este día es propiciar el conocimiento práctico de esta diversidad dando muestras de curiosidad, disposición para el diálogo y escucha recíproca y, en consecuencia, explorar las posibilidades concretas de desarrollo que ofrecen las industrias culturales, las industrias creativas, el turismo cultural y la salvaguardia de los patrimonios culturales, sobre todo en el marco de los planes
nacionales de desarrollo y los instrumentos de programación conjunta por países del sistema de las Naciones Unidas.

Hoy en día, debemos dar mayor reconocimiento a la cultura por su contribución a la consecución de un verdadero desarrollo sostenible, respetuoso de las personas y el medio ambiente, y al servicio del diálogo y de la paz. Sólo así recobrará pleno sentido nuestro compromiso colectivo en aras de “la solidaridad intelectual y moral de la humanidad”.

Koichiro Matsuura