Un Spot realizado por Voces y Ecos para la campaña multimedial "Entrenemos en Valores" www.vocesyecos.com.ar
La educación, el trabajo digno, los valores compartidos, la amistad, la familia,la fe, la cultura de un pueblo, son los pilares básicos que nos dan identidad.
martes, 10 de noviembre de 2009
Video sobre Valores: El Respeto
lunes, 1 de junio de 2009
Cómo hablar con los hijos sobre las drogas

Pero la información por sí sola, siendo un instrumento necesario e importante al servicio de la prevención, no es suficiente, ni siquiera constituye la base fundamental de la actuación de padres y madres.
Este objetivo sólo es posible si...
Existe un clima familiar adecuado que facilite una comunicación abierta, bilateral y sincera y que invite a consultar dudas y exponer experiencias sobre éste y otros temas. Si no hablamos con nuestros hijos habitualmente, si no les conocemos, si no tenemos espacios para la convivencia, si censuramos pensamientos y temas, es difícil poder abordar esta materia con naturalidad.
Los padres podemos mantener nuestra capacidad de influencia, lo cual se consigue respetando las opiniones ajenas y ofreciendo una información válida y veraz. Tenemos que escuchar atenta y respetuosamente las opiniones de nuestros hijos, lo que no significa que aceptemos dichas opiniones.
Los padres podemos sentirnos seguros. Para ello tenemos que estar informados sobre las nociones básicas de las drogas y sus consumos, sin que esto signifique que debamos ser expertos en la materia. Podemos admitir el desconocimiento sobre alguna cuestión, proponiendo la búsqueda conjunta de información sin perder seguridad en nosotros mismos.
Evitemos los interrogatorios, a favor de un diálogo bilateral. Para ello conviene rechazar las preguntas cerradas (¿quién?,¿a qué hora?, ¿cuánto?,...) y optar por preguntas que inciten a la reflexión (¿cómo te sientes?, ¿qué pensaste en ese momento?, ¿cuál es tu opinión?,...). Junto a estas preguntas intercambiar informaciones, comentarios y opiniones personales.
Para informar a nuestros hijos sobre las drogas debemos tener en cuenta:
¿Cómo hablar sobre las drogas en función de la edad? Fundamentalmente, ante la demanda explícita por su parte o cuando intuyamos que tienen interés por conocer. También podemos aprovechar momentos propicios para una intervención (programa de TV, situación de consumo en la calle,…). Ahora bien, conviene evitar lanzar mensajes de forma continuada e indiscriminada ya que los mensajes repetitivos pierden eficacia.
Cuando los hijos son pequeños pero ya están en Primaria, es normal que nazca el interés por las drogas socialmente aceptadas, sobretodo, el alcohol y el tabaco. Es un momento en el que no procede informar sobre otras sustancias a no ser que la situación lo requiera.
Lo importante es responder siempre ante sus demandas. Los padres debemos mostrar una total disponibilidad para atender cualquier pregunta o cuestión y no rechazarlas incluso en situaciones comprometidas. Siempre que sea posible, hay que elegir momentos adecuados, sin tensiones ni interrupciones.
Cuando son adolescentes o jóvenes, es conveniente dialogar sobre las drogas, sus efectos, los motivos por los que la gente los consume,... de forma natural y continuada en las relaciones cotidianas. No intentar agotar el tema en un solo día. En este momento , ya se pueden abordar las otras sustancias, siempre y cuando hayamos detectado la necesidad de saber o le sean cercanas.
¿Cómo debemos hablar de drogas? ¿Con qué tipo de mensajes?
Mostrando una actitud clara y firme de rechazo al consumo , especialmente en menores de edad.
Adecuando los contenidos a la edad, la madurez, la capacidad de comprensión, la experiencia previa, las expectativas y las circunstancias concretas de la persona que demanda la información.
Respetando sus puntos de partida : para que resulte válida la información, debemos partir de lo que ellos conocen, de su experiencia, de sus ideas erróneas (que manejan como ciertas), de lo que quieren saber y de su percepción personal del tema.
Con información objetiva, veraz y realista. Evitando dramatizar, amenazar o exagerar sobre los efectos de las sustancias. Tampoco es conveniente banalizar los consumos o ciertas formas de los mismos.
Dando la información ajustada, no más de la necesaria.
Destacando las ventajas del no consumo frente a enfatizar los inconvenientes del consumo.
Usando mensajes cortos, sencillos y claros, que incluyan ejemplos cercanos al estilo de vida familiar. Evitando mostrar situaciones extremas y poco comunes para enfatizar los riesgos del consumo.
Utilizando un lenguaje sencillo , sin tecnicismos, ni palabras de argot .
sábado, 16 de mayo de 2009
Hijos fuertes ante las adversidades

Hago lo que me apetece y no me supone demasiado esfuerzo
Me lo merezco todo
Trabajo, sí, pero lo justo para cubrir el "expediente"
Soy un niño, estoy aquí para jugar y divertirme
Parece que el inconsciente de nuestros hijos funciona con las premisas anteriores. El mínimo esfuerzo, el máximo placer. Desde que son pequeños les hemos acostumbrado a llevar una vida fácil y cómoda, a menudo lindante con una vida egoísta y dependiente.
Al principio no nos damos cuenta: son tan pequeños y tan vulnerables que creemos que lo mejor es darle todo tipo de comodidades y seguridad. Con el tiempo nos percatamos que no hemos sabido combinar esa comodidad con exigencia, esa seguridad con esfuerzo. Resultado: nuestros hijos crecen frágiles, con poca resistencia a la frustración y con pocas aptitudes de superación.
Es importante educar a nuestros hijos en la reciedumbre, en la capacidad de superar y afrontar dificultades. Debemos desarrollar en ellos desde pequeños una voluntad fuerte, sentido del sacrificio y fortaleza interior.
Los adultos bien sabemos que la vida no es fácil. Nos depara sorpresas, a menudo dolorosas y difíciles de soportar. Nos exige sacrificios, privaciones y nos da muchas lecciones de humildad. Y esta es la vida con la que se encontrarán nuestros hijos: con momentos buenos y momentos malos. Preparémoslos para sacar el mejor partido de todos esos instantes comenzando ya.
¿Quieres saber cómo ayudar a tu hijo a superar las dificultades del día a día?
Para tener reciedumbre, hay que estar seguro de uno mismo. La base de la seguridad de toda persona reside en el respeto y el amor que recibe de las personas que quiere. Por eso, trata a tu hijo como a la persona más importante del mundo. Dile a menudo: "Nunca dejaré de quererte, hagas lo que hagas", lo que no quita que se le recrimine por su comportamiento negativo.
Enséñale autocontrol. Enséñale a acabar lo que empieza, a dilatar la gratificación, a controlar sus impulsos. Para ello, desarrolla con él un vocabulario de sentimientos. Muchos niños se sienten frustrados y agresivos porque no saben expresar sus sentimientos. Lloriquean, se quejan, pegan y desisten de sus intenciones. Escribe en una pizarra todos los adjetivos que muestran enfado o tristeza: enojado, irritado, enfurecido, etc. Cuando tu hijo esté enfadado, úsalas para que pueda identificar sus sentimientos: "Parece que estás realmente furioso; hoy los deberes son más difíciles que otros días ¿verdad?" Esto es suficiente para que se sienta comprendido y haga un esfuerzo "extra".
Estimula su aprobación interna. Haz que tu hijo no dependa de tu aprobación sino de su propio reconocimiento. Para ello, cambia los pronombre "yo" por "tu":
- Incorrecto: Estoy muy orgullosa porque no has caído en la provocación de tu hermano.
- Correcto: Debes estar muy orgulloso por no haber caído en la provocación de tu hermano.
Actuando de este modo, conseguirás que se mueva por sus propios objetivos y opiniones, no por lo que piensen los demás de él.
Sé modelo de autocontrol para tu hijo. Si estás en una cola y alguien se cuela, si conduciendo te pitan e insultan, si se te ha borrado el trabajo del ordenador o si tu hijo te reta a una lucha de poder recuerda que eres modelo de autocontrol para tu hijo. Tenlo en mente y aprovecha las circunstancias del día a día para enseñar autocontrol a tus hijos. La técnica de parar, pensar y actuar ayuda en este sentido.
Pregúntate si compras impulsivamente, si discutes con demasiada vehemencia, si te dejas llevar por tu estado de ánimo; si te quejas cuando las cosas no salen como deberían, si te niegas a comer lo que no te gusta o si no le das importancia a la puntualidad. Son pequeños detalles que los niños registran en sus mentes y van conformando su personalidad.
Habla con tu hijo sobre lo que es autocontrol. Explícale que cuando "se aguantan las ganas" de tomarse el postre antes de cenar, de insultar a un compañero que le ha ofendido o de jugar al ordenador cuando no toca está teniendo autocontrol. Identifica las diferentes situaciones del día en que tu hijo supera la tentación y házselo saber: Marcos te ha dicho en el colegio que hagas una cosa que tu no querías hacer y no la has hecho. Eso es autocontrol. Debes estar muy contento de haberlo conseguido. Acostúmbrate a utilizar la palabra "autocontrol" en tu casa para que aprendan a reconocer en ellos esta cualidad.
Dale responsabilidades a tu hijo, además de la de estudiar y sacar buenas notas. Reparte de manera proporcional las tareas del hogar y exige su cumplimiento con la calidad que se merecen.
No acudas cada vez que te llama porque no siempre que te llama te necesita. De hecho, tu hijo necesita llorar, equivocarse y rectificar sin tu ayuda. Dale espacio y tiempo para aprender a superar por sí mismo sus problemas.
No cedas ante sus caprichos y berrinches. Hay cosas que se pueden explicar y negociar pero hay otras que deben aprender a aceptar sencillamente por el prestigio de los padres.
Quiérelo con detalles, con tu tiempo, con tu presencia, con tu ánimo y con tus palabras pero no evitando que consiga cosas por sí mismo, esforzándose y superándose.
Enséñale a enfrentarse a la injusticia. Utiliza para ello las reuniones familiares. En ellas tus hijos se implicarán y podrán defender sus puntos de vista, respetando los de los demás. El objetivo es que, con el tiempo, sean capaces de defender sus principios y actuar en consecuencia.
Enséñale deportividad, enséñale a jugar limpio. El deporte es una gran herramienta para fomentar el esfuerzo, la perseverancia y la superación de uno mismo.
Establece unas normas claras y sus consecuencias. Asegúrate que todos las conocen y trata de cumplirlas, tú el primero. Un solo consejo: sé consecuente con ellas.
Fomenta el sentido del humor. Evita sobredimensionar los problemas con buen humor y alegría. Un padre o una madre divertidos y alegres son tan o más dignos de crédito que aquellos padres huraños y culpabilizadores.
Formula y comparte un enunciado familiar que guie vuestro comportamiento: Esta familia hace lo que debe, no solo lo que le apetece
domingo, 15 de marzo de 2009
Paternidad Responsable- (Educación sexual) Video
Preguntas para la reflexión:
¿Estamos preparados para responder las preguntas de nuestros hijos?
¿Si no les respondemos nosotros, quién o quiénes lo harán?
¿Por qué es tan difícil para los padres responder preguntas sobre sexualidad a los niños?
¿Hay que responder solamente lo que preguntan o más?
¿No necesitaremos ayuda para responder de acuerdo a lo que preguntan?
Algunos papás y mamás están cada vez más convencidos que para responder las preguntas de los hijos se necesita primero tener algunas herramientas. Es preferible que las adquieran ellos antes de que sus hijos recurran a extraños para que se las respondan.
sábado, 3 de enero de 2009
Padres permisivos, ¿cuál es el límite?

La comunicación en la familia es el pilar básico para el desarrollo del menor (configuración de su personalidad y modos de relacionarse con los propios miembros de la familia y con los amigos de la calle). Los padres deben escuchar a los hijos y los hijos a los padres. Pero es importante que estos últimos no olviden que, ante todo, ellos son adultos y "los niños necesitan que el adulto haga de adulto, porque como amigos ya tienen a los compañeros de clase, de fútbol o de cualquier otra actividad", señala Àngels Geis.
"Las personas seleccionan y jerarquizan valores e ideales, estéticas y modas, formas de convivencia y de vida entre los diferentes marcos a los que se enfrentan"
Estos marcos contribuyen a modelar la conducta, sensibilidad y pensamiento de una persona, por lo que los progenitores deben ser conscientes de que sus hijos e hijas absorberán lo que proyecten sobre ellos.
Para enseñar a los hijos el camino más adecuado, los padres deben ser conscientes primero del que siguen ellos mismos. Si discuten delante del niño sobre el modo de educarle o se contradicen a la hora de dar una orden, habrá más posibilidades de que el pequeño se confunda y siga su propia trayectoria.
lunes, 10 de noviembre de 2008
"El Diario de la Niñera"

El film "El Diario de la Niñera" fue codirigido por el matrimonio formado por Shari Springer Berman y Robert Pulcini. En esta ocasión han contado con un elenco encabezado por Scarlett Johansson (“El gran truco”, “La dalia negra”, “Scoop”, “Match Point”, “Perdidos en Tokio”), Laura Linney (“El científico del sexo”, “La verdad desnuda”, “Poder absoluto”, “The Truman Show”, “La familia Savage”), Paul Giamatti (“El ilusionista”, “La dama en el agua, “Esplendor Americano”, “Entre copas”, “El planeta de los simios”) y Chris Evans (“Los 4 fantásticos y Silver Surfer”, “Alerta solar”, “Los 4 fantásticos”, “Celular; la llamada final”, “Los reyes de la calle”). El rodaje comenzó el 10 de abril de 2006 con locaciones en Manhattan y Long Island (Nueva York, EUA), Hoboken (Nueva Jersey, EUA) y Ontario (Canadá).
Es la historia enternecedora -y en ocasiones cómica - de Annie Braddock una joven de clase trabajadora de Nueva Jersey que intenta encontrar su lugar en el mundo. Acaba de licenciarse y, aunque su madre se empeña en que se busque un buen puesto en el mundo de los negocios, Annie preferiría cambiar la PDA (Asistente Personal Digital) por el cuaderno de campo de una antropóloga.
Tras un encuentro casual, Annie acaba en la zona más rica y ritualista de Manhattan, el Upper East Side, en nada se parece al barrio donde se crió en Nueva Jersey.. Annie decide escapar de la vida real y acepta el puesto de niñera con una familia adinerada a la que conocemos únicamente como los “Sres. X".
Rápidamente se da cuenta de que la vida nunca es de color de rosa… ni siquiera para la gente con ese alto poder adquisitivo. Su nuevo trabajo requiere que cumpla cada uno de los deseos de la Sra. X y de su malcriado hijo Grayer. Y no solo éso, sino que debe aprender también a evitar el acoso del Sr. X.
La vida se complica aún más cuando Annie se enamora de su vecino, un chico muy apuesto de Park Avenue, lo cual le exige reconsiderar su vida y el camino que ha decidido tomar.
El guión de está basado en la novela satírica “Diario de una niñera”, de Emma McLaughlin y Nicola Kraus publicado en el año 2002, recibiendo muy buenas críticas. Se vendieron millones de copias, pero también tuvo su punto controvertido ya que las autoras, habían trabajado de niñeras en Manhattan para más de treinta familias durante una etapa combinada de ocho años. Al leer este retrato entre mordaz y cómico de una familia increíblemente adinerada de Park Avenue, los medios empezaron preguntarse sobre quién trataba el libro en realidad.
Como en casi todos los films, se enfoca sobre la vida de la protagonista, en este caso la niñera, pero, también es posible advertir la situación del hijo de la adinerada familia que sufre debido al descuido afectivo en el que está inmerso. Si bien sus padres satisfacen hasta su más mínimo capricho, se va convirtiendo en un tirano que descarga toda su frustración afectiva en las ocasionales niñeras que su madre consigue para cuidarlo mientras ella continúa con sus actividades fuera de la casa, las cuales que están orientadas a la caridad y dirigidas a personas desamparadas.
Al llegar Annie, una joven muy dulce, comprensiva, con mucha paciencia y a la vez divertida, el niño se confunde porque nunca había experimentado por ejemplo, el placer de comer algo que su madre no considerara “sano”, como puede ser una hamburguesa o algo dulce.

Este niño está criado para ser un adulto antes de tiempo pero a la vez, va rebelándose y esgrimiendo conductas propias de un tirano.
Annie aguanta y no se da por vencida. Mientras tanto el niño descubre peleas entre sus padres, la infidelidad que su madre le reprocha a su esposo, lo cual, sumado a la ausencia reiterada de ambos y el descuido en el que lo sumergen, hacen que el niño somatice estas situaciones haciendo una crisis. Así Annie se encuentra una noche, sin saber qué hacer ante la elevada temperatura que el niño manifiesta. Avisa a la madre pero ésta no está dispuesta a abandonar su actividad para volver al hogar.
Annie acude entonces a su propia madre (enfermera profesional) para que la ayude en esta instancia. Las dos se ocupan de aliviar al niño de esa crisis hasta la vuelta de su madre, quien se muestra avergonzada (aunque no lo expresa) de su actitud pero, echando a ambas de su casa y despidiendo a Annie por su supuesta incompetencia.
Pero Annie, antes de irse de la casa, descubre que la señora, había hecho instalar cámaras en los cuartos para vigilarla y utiliza esa situación para dejarle un mensaje que será luego, una lección para ella.

Annie le alertaba en ese video, que su hijo la necesitaba más a ella que a cualquier otra persona o cosa que pudieran darle, que necesitaba también un padre comprensivo y amistoso con él y sobre todo, necesitaba el amor de su familia.
El final nos sorprende con una mamá (la del niño), renunciando a todo por él, incluso a su esposo con quien no podía contar ya que no le interesaban ni su esposa ni su hijo, ni cosa alguna que no fuera su persona y su situación económica.
La mamá de Annie también aprende algo de esta situación ya que tiene que aceptar la realidad: su hija no está dispuesta a realizar ningún trabajo que no le de felicidad.
Ficha Técnica
El Diario de la Niñera ("The Nanny Diaries", Estados Unidos, 2007)
Dirección: Robert Pulcini y Shari Springer Berman.
Intérpretes:
Comentario:
El cine es uno de los instrumentos con los cuales contamos para la educación, sea en la escuela o en el hogar. Hay muchísimos films y series de televisión (generalmente estadounidenses) de las cuales se pueden extraer importantes enseñanzas, con la ventaja que la imagen nos proporciona, ya que en estos tiempos, especialmente los más jóvenes, viven nutriéndose de lo visual más que de las palabras. El film que comentamos, se puede analizar desde varios aspectos. Es clave el personaje de la niñera como para ver la situación actual de la juventud cuando se plantea su vocación, pero también es posible hacerlo desde la familia en la que desempeña su labor o desde el niño que tiene que cuidar. Muy buena película.
jueves, 9 de octubre de 2008
Valores para distinguir lo bueno de lo malo

jueves, 10 de julio de 2008
La importancia del agradecimiento

Licenciada en Ciencias de la Educación – UBA.
Fuente: Asociación Argentina para la Infancia
jueves, 17 de abril de 2008
La violencia juvenil

Cada día, son mayores las noticias que nos llegan acerca de hechos de violencia de nuestro país o el mundo, protagonizados por adolescentes y jóvenes. Lo que es peor es que ya, casi, no nos sorprenden.
Si la sociedad toda se ha vuelto violenta ¿por qué no ellos habrían de serlo? Los adolescentes son el reflejo de la sociedad adulta y a su vez el espejo donde debemos mirarnos.
Hablar de violencia nos remite a un campo teórico controversial donde se entrecruzan lo psicológico, lo social, lo político y hasta lo económico. Qué aspecto es el que sobresale más, a la hora de generar violencia, queda como motivo de grandes debates. Hay mucho de opinión y poco de acción. Casi es proporcional la cantidad de teorías con la creciente ola de hechos violentos.
Como siempre, las primeras voces, se alzan en contra de la familia. Un entorno familiar violento, suelen llegar ha desarrollar comportamientos violentos. Pero, al hablar de violencia en la familia ¿estamos entendiendo, todos, que no solo se refiere a la física? Hay otros comportamientos familiares, más sutiles, que producen también violencia.
Algunos hablan que se nace violento. Algo de razón hay. Dentro del reino animal, el hombre es el único ser que necesita, por tiempo prolongado, al otro para obtener la satisfacción a sus necesidades más vitales: hambre, protección, cuidados. La no obtención de esto genera agresión y en consecuencias conductas violentas.
La familia de hoy está pasando por cambios y modificaciones. Algunos positivos, otros no. Podemos afirmar que las reglas del interjuego social son diferentes y aun, son muchos, los que no lo han asumido aferrándose a un pasado que no era ni mejor ni peor. Es claro que la familia que no pone límites o no hace respetar normas de convivencias hará que sus hijos crezcan en un clima de inseguridad que seguro, en la adolescencia, los llevará a vincularse violentamente.

Otras voces acusan a la escuela sin tener en cuenta que la violencia social, también, se manifiesta en ella. Los objetivos, hoy, deben pasar por hacer realidad, poner en acción los tantos programas sobre valores que, desde los ministerios de educación, han invitado a hacer uso.
Se alzan las banderas de educar en valores, llegan directivas y muy pocas son las escuelas que las pones en practica. ¿Falta de voluntad? No. Solamente es que junto a esta directiva bajan cientos más referidas a contenidos.
"La escuela tiene mucho por hacer todavía para resolver estas cuestiones, pero sigue siendo el lugar privilegiado para aprender determinadas habilidades sociales y así construir una sociedad más democrática y menos violenta. Hay un mayor compromiso en esta cruzada, pero los cambios culturales siempre resultan procesos lentos. Avanzamos rápido en lo discursivo, pero en los hechos todavía nos manejamos muchas veces de manera violenta", admite Mara Brawer, coordinadora del Programa para la Construcción de la Ciudadanía en declaraciones hechas al diario Clarín.
Los docentes se sienten avasallados por tantas disposiciones. No solo las impartidas por el gobierno sino también por las particulares de cada institución que buscan la excelencia educativa. No digo que este mal. Pero una verdadera educación es mucho más que transmitir un cúmulo de contenidos pedagógicos que deben ser aprendidos.
Esto, también, es una forma de violencia: docentes sobresaturados que terminan creando altos grados de climas de violencia simbólica (la socialmente permitida) en el aula. La escuela ya no es más un terreno neutral y la violencia se contagia. Mas entre aquellos que están experimentando grandes cambios en su personalidad, formando su identidad y dando paso a un razonamiento crítico que pone cada una de nuestras conductas en “tela de juicio”.
La sociedad, hipócritamente, se preocupa de aquello que genera. Se afirma que se educa con el ejemplo. ¿Qué aprendizaje es aquel, para un adolescente, que un día ve a un sindicalista agredir a un ciudadano común y al otro día compartir un palco con las más altas autoridades gubernamentales? ¿La impunidad instalada? ¿Qué enseñanza deja el comentario de una directora de escuela, frente a un hecho de violencia donde quedo desfigurada una alumna por ser “la más linda”: “Las profesores me comentaron que no vieron nada que les llamara la atención”? ¿La distracción cotidiana? El círculo de la violencia se sigue dibujando y se cierra más. Es así como Mario Oporto, Director General de Escuelas de la provincia de Buenos Aires, puede darse el lujo de afirmar: “La sociedad se conmueve cuando ocurren episodios violentos en torno de los ámbitos escolares porque realmente son mínimos si tenemos en cuenta que 4,5 millones de niños y adolescentes comparten todos los días un lugar común”. Minimizar el problema es una manera de no ocuparse de él. Sin embargo, un jefe de preceptores de una escuela estatal se lamenta: “Mi escuela, como tantas otras convive con la violencia.
La salida más concreta e inteligente es la educación. Mi experiencia en dictar cursos y talleres sobre resolución de conflictos, en diferentes colegios y su posterior seguimiento me permiten afirmarlo. En primer lugar hay que apuntalar y dar herramientas a los docentes para que puedan mediar en los conflictos entre los alumnos y los suyos propios. Transmitir una escala de valores, a sus alumnos, que desemboquen en el dialogo y la aceptación de la diversidad.
Educar para la vida tiene que ser el principio motor Familia, Escuela sociedad, Estado, Iglesia, todos están comprometidos.
Joaquín Rocha
Psicólogo Especialista en Educación para la Comunicación
Fuente: San Pablo On Line http://www.san-pablo.com.ar/
miércoles, 19 de marzo de 2008
Mediación y negociación, herramientas para contener la violencia

Objetivos
Respeto de los derechos
La negociación es un proceso comunicacional en el que se trata un conflicto buscando el mejor de los resultados. Se trata de un procedimiento informal que se establece entre las partes afectadas con reglas flexibles, las cuales pueden ir cambiando según el momento en que se encuentra la negociación.
Generalmente los que negocian son los directamente afectados por el conflicto sin terceros que actúen de facilitadores.
La negociación se puede encuadrar dentro de las siguientes características: ser suave, dura o basada en principios.
Negociación suave o blanda: se privilegia la relación antes que los propios intereses. Este tipo de negociación es habitual en conflictos familiares.
Negociación por principios o intereses : las partes tratan de negociar cuidando los intereses de ambos, de tal forma, que todos los involucrados vean satisfechas sus demandas.
En la negociación basada en principios o intereses las partes se ven como colaboradoras, como socios en busca de la resolución de un problema y buscan un resultado coherente que satisfaga a ambas partes eligiendo el mejor método de solución, escuchando opiniones y evitando las presiones.
Qué es la Mediación